As with any medical treatment, these programs can carry potential side effects. Common ones may include fatigue, nausea, constipation, or diarrhea as your body adapts to dietary changes or new supplements. Rapid weight loss can occasionally lead to complications such as gallstones or electrolyte imbalances, and if weight-loss medications are prescribed, possible effects include elevated heart rate or blood pressure. To minimize risk, every program begins with a health evaluation, and ongoing monitoring lets your care team manage any side effects promptly and adjust your plan to keep you safe. If you have any concerns, we encourage you to schedule a consultation our team is here to support you every step of the way.
Como con cualquier tratamiento médico, estos programas pueden conllevar posibles efectos secundarios. Los más comunes pueden incluir fatiga, náuseas, estreñimiento o diarrea a medida que su cuerpo se adapta a los cambios en la alimentación o a nuevos suplementos. La pérdida de peso rápida puede ocasionalmente provocar complicaciones como cálculos biliares o desequilibrios electrolíticos, y si se recetan medicamentos para bajar de peso, los posibles efectos incluyen aumento de la frecuencia cardíaca o de la presión arterial. Para minimizar los riesgos, cada programa comienza con una evaluación de salud, y el monitoreo continuo permite a su equipo de atención manejar cualquier efecto secundario de inmediato y ajustar su plan para mantenerla segura. Si tiene alguna inquietud, le recomendamos programar una consulta — nuestro equipo está aquí para apoyarla en cada paso.